Saltar al contenido
Blog SEPRICO · Artículo · 8 min de lectura

Equipo SEPRICO · Documentación operativa

Seguridad Privada Panorama de la Seguridad Residencial en Yucatán: Qué Miden Realmente las Cifras del INEGI

Seguridad residencial en Yucatán con datos del INEGI: más de un tercio de los delitos del estado es fraude y 92.6% nunca llegó a carpeta de investigación.

Sobre este artículo

Este artículo es parte de la documentación abierta de SEPRICO — empresa de seguridad privada para condominios y residenciales en CDMX y Estado de México desde el año 2000. Cada publicación nace de un caso real atendido por nuestro equipo operativo, no de contenido genérico de marketing.

Lectura aproximada: 8 minutos · 5 temas cubiertos. Si trabajas en un comité vecinal o administración profesional, este material está pensado para ti.

25+ años
+120 comunidades
24/7 cobertura
Familia en área común de un condominio residencial en Mérida
Seguridad privada · Panorama de la Seguridad Residencial en Yucatán: Qué Miden Realmente las Cifras del INEGI
S
Equipo SEPRICO Origins Private Security · desde 2000
Permiso SSPC ISO 9001:2015 Personal certificado EC0060
#panorama-seguridad #yucatan #envipe #inegi #datos-oficiales

De los 584,520 delitos que la ENVIPE estima para Yucatán en 2024, el más frecuente con enorme distancia es el fraude: 11,103 por cada 100 mil habitantes, contra 7,574 a nivel nacional. Más de un tercio de todo lo que se comete en el estado entra por esa vía.

Es el hecho que ordena todo lo demás, porque describe un estado cuya victimización está por debajo del promedio nacional en volumen y por encima en un delito que no cruza ninguna reja.

El estado tiene menos delito, pero sobre todo tiene otro delito

La tasa de incidencia delictiva de Yucatán en 2024 fue de 32,127 delitos por cada 100 mil habitantes, contra 34,918 nacionales. La de víctimas fue de 21,073 por cada 100 mil, contra 24,135. Son diferencias reales pero moderadas: alrededor de 8% y 13% por debajo.

La composición, en cambio, no se parece. El fraude —que incluye fraude bancario y al consumidor— representa en Yucatán una tasa 47% más alta que la nacional, y esto en un estado con menos delito total. Un condominio que dimensiona su esquema pensando en robo a casa habitación y asalto en calle está preparándose para la parte del fenómeno que aquí pesa menos.

Conviene además notar la dirección: la tasa de víctimas yucateca pasó de 19,167 en 2023 a 21,073 en 2024, un alza de 9.9%. El estado más tranquilo del país que uno pueda imaginar sigue siendo un estado donde el número se está moviendo hacia arriba.

Las cuatro cifras, puestas contra el promedio nacional

Indicador (ENVIPE 2025)YucatánNacional
Hogares con al menos una víctima de delito (2024)26.9%29.0%
Percibe inseguro vivir en su colonia o localidad31.5%40.5%
Delitos sin denuncia ni carpeta de investigación92.6%93.2%
Del gasto por costos del delito, medidas preventivas48.7%34.1%

Leídas juntas, estas cuatro filas dicen algo que por separado no se ve: la distancia de Yucatán con el país es mucho mayor en cómo se siente la gente que en lo que le pasa.

La victimización de hogares está 2.1 puntos por debajo de la nacional. La percepción está 9 puntos por debajo. Y la cifra oculta —la proporción de delitos que nunca llegó a una carpeta de investigación— es prácticamente idéntica a la del resto del país.

Ese último renglón merece detenerse.

La cifra oculta no bajó porque bajara el delito

En Yucatán se denunció 9.4% de los delitos en 2024. De esas denuncias, el Ministerio Público o la Fiscalía estatal inició carpeta en 78.3% de los casos. Resultado: del total de delitos ocurridos, solo 7.4% terminó en una carpeta de investigación. La cifra oculta es de 92.6 por ciento.

Es una cifra que se parece a la nacional aunque la victimización no se parezca. La tranquilidad no produjo denuncia. Y las razones que dan las propias víctimas apuntan a la autoridad, no al delito: 28.2% no denunció por considerarlo pérdida de tiempo y 9.4% por trámites largos y difíciles.

Para un comité, la consecuencia de método es la misma en Yucatán que en cualquier otra entidad, pero aquí muerde más fuerte precisamente porque parece innecesaria. Cuando un administrador argumenta que en su colonia no pasa nada apoyado en estadística de carpetas de investigación, está apoyándose en el 7.4% del fenómeno. La ausencia de carpetas en una colonia de Mérida no es evidencia de ausencia de delitos; es, con alta probabilidad, evidencia de no denuncia.

La bitácora interna del condominio —intentos de acceso, paquetería que no llegó, proveedores no anunciados, vehículos desconocidos, reportes de residentes— registra lo que sí ocurrió aunque nadie lo haya llevado a un Ministerio Público. En un estado con 92.6% de cifra oculta, esa bitácora vale más que cualquier tablero público.

Los hogares yucatecos pierden menos y previenen más

El costo total del delito para los hogares de Yucatán en 2024 fue de 3.4 mil millones de pesos, equivalente a un promedio de 4,205 pesos por persona afectada. El promedio nacional fue de 6,226 pesos. Los hogares del estado pierden, en efecto, bastante menos.

Pero la composición de ese gasto va al revés. 48.7% del costo del delito en Yucatán son medidas preventivas —cerraduras, puertas, rejas, alarmas, seguros, contratación de vigilancia—, contra 34.1% a nivel nacional.

Dicho de otro modo: casi la mitad de lo que un hogar yucateco destina a lidiar con la inseguridad no repone nada perdido, sino que intenta que no se pierda. La conversación de una asamblea en Mérida no arranca de cero. Arranca sobre un gasto preventivo que ya está ocurriendo, disperso, casa por casa. La pregunta útil no es si conviene gastar en seguridad, sino si ese gasto rinde más disperso o consolidado.

Dónde se siente insegura la gente, y dónde no

La ENVIPE desagrega la percepción por espacio, y en Yucatán el mapa es nítido: el lugar donde la población se sintió menos insegura es su casa, con 14.3%; el más inseguro es el cajero automático en la vía pública, con 48.1 por ciento.

En paralelo, 54.9% de la población se sintió segura al caminar sola de noche en los alrededores de su vivienda, y la conducta antisocial que más se identifica en esos alrededores es el consumo de alcohol en la calle, con 63.9% — muy por delante del pandillerismo o las bandas violentas, que aparecen en séptimo lugar con 26.4 por ciento.

Y sin embargo, 53% de los yucatecos considera la inseguridad el problema más importante de su entidad, por encima de la salud, con 40.4 por ciento. Es una tensión real y bien documentada: la preocupación es alta como tema de estado y baja como experiencia de cuadra.

La misma tensión aparece en la ENSU de junio de 2026, donde 38.2% de la población de Mérida consideró inseguro vivir en su ciudad, frente a 59.8% del conjunto de las 91 áreas urbanas medidas. Un año antes la cifra meridana era de 41.9 por ciento.

Lo que ninguna encuesta mide, y aquí importa más

Hay tres cosas que determinan la seguridad efectiva de un condominio y sobre las que no existe estadística pública en ninguna entidad. En Yucatán las tres tienen una versión propia.

La continuidad del elemento en tu acceso. En un servicio cuya función principal es reconocer —al residente, al proveedor recurrente, al repartidor habitual, a la persona que trabaja en la casa 14—, la rotación no es un inconveniente administrativo: destruye el producto. Y en este estado la rotación es cara para la empresa, porque cada alta obliga a exámenes aplicados por consultorios y laboratorios validados por el propio estado, a filiación en las instalaciones de la Secretaría de Seguridad Pública y a consulta previa de antecedentes.

Si el registro se lleva o solo se dice que se lleva. La ley yucateca obliga al prestador a informar a la Secretaría, dentro de los primeros cinco días hábiles de cada mes, un listado con los nombres de sus elementos activos y el lugar, ubicación y horario donde prestan servicio. Ese documento existe o no existe, y tu condominio aparece en él o no aparece.

El riesgo que no es delictivo. De junio a noviembre, la variable que más puede dañar a un condominio yucateco no es el delito, es el clima. La propia ley de condominios lo reconoce: el artículo 60 obliga al administrador, previo acuerdo de asamblea, a contratar un seguro contra desastres naturales, huracanes, explosiones e incendios, con cobertura de daños a terceros. Y tanto la ley de seguridad privada como la de videovigilancia obligan al prestador a auxiliar a las autoridades en situaciones de emergencia o desastre. Un esquema de vigilancia diseñado solo contra intrusión deja fuera el escenario más probable.

Las fuentes que sirven, y con qué ritmo

  • ENVIPE (INEGI): anual, con tabulados por entidad. Mide victimización por encuesta —incluida la no denunciada—, percepción y costos. Es la mejor base para un diagnóstico de condominio porque captura la cifra oculta.
  • ENSU (INEGI): trimestral, con Mérida entre las áreas urbanas de interés. Mide percepción de la ciudad, no victimización. Sirve para tendencia, no para dimensionar un servicio.
  • Incidencia delictiva del SESNSP: mensual y por municipio, pero construida sobre denuncias. En un estado con 92.6% de cifra oculta, se lee con esa advertencia pegada al margen.
  • Tu bitácora interna: continua, y la única que describe tu inmueble. Si no existe, ese es el primer proyecto del comité, antes que cualquier compra.

La pregunta que estas cifras dejan sobre la mesa

Si en tu condominio la percepción es tan buena como la que reporta la ENVIPE, si lo que más ocurre en el estado es un delito que se comete por teléfono y pantalla, y si casi la mitad del gasto preventivo de los hogares yucatecos ya se está haciendo puerta por puerta, entonces la pregunta de la próxima asamblea no es cuántos guardias contratar.

Es esta: ¿el servicio que estamos pagando está descrito para lo que aquí sí pasa?

Cómo se traduce esa respuesta a presupuesto está en la guía de costos para condominios yucatecos; qué órgano aprueba qué, y con cuántos votos, en la guía de la ley de condominios de Yucatán; el marco estatal completo, en la guía de Yucatán, y el método con el que convertimos datos en un esquema, en análisis de riesgos.

Queda dicho, porque en Yucatán se olvida seguido: un perfil delictivo dominado por el fraude no se atiende con más horas de caseta. Se atiende con control de acceso documentado, con un protocolo de identificación de proveedores y visitantes, y con la disciplina de no dar por teléfono información de residentes. Contratar un tercer turno para un problema que entra por el WhatsApp de la administración es gastar bien el dinero en el lugar equivocado.


Fuentes: ENVIPE 2025, INEGI, principales resultados de Yucatán y comunicado de prensa 127/25, datos referidos a 2024 y levantamiento de percepción de marzo-abril de 2025; ENSU, INEGI, segundo trimestre de 2026; Ley sobre el Régimen de Propiedad en Condominio del Estado de Yucatán (art. 60); Ley para la Prestación de Servicios de Seguridad Privada en el Estado de Yucatán (arts. 11, 12, 16); Ley de Videovigilancia del Estado de Yucatán (art. 15).

Sobre el autor
S

SEPRICO

Origins Private Security

25+
Años
+120
Comunidades

SEPRICO (Origins Private Security) opera desde el año 2000 como empresa especializada en seguridad privada para condominios, fraccionamientos y residenciales en CDMX y Estado de México. Esta publicación es parte de nuestra documentación abierta para comités administrativos, presidentes vecinales y administradores profesionales que requieren criterios técnicos, no recomendaciones genéricas.

  • Permiso SSPC vigente
  • ISO 9001:2015
  • Personal certificado en el estándar EC0060 (CONOCER)
  • Empresa registrada desde el año 2000
Continúa leyendo

Artículos relacionados

Más documentación operativa del equipo SEPRICO para comités administrativos.

Cotización personalizada

¿Listo para elevar la seguridad de tu condominio?

Auditoría inicial sin costo. Recibe una propuesta personalizada en menos de 48 horas.